viernes, 2 de febrero de 2018

POR UN ESTADO DEMOCRÁTICO Y PARTICIPATIVO

Por: Francisco MIRO QUESADA RADAImagen relacionada

                                            Es preciso analizar cuál ha sido la función del Estado en la sociedad peruana. Originalmente fue concebido dentro de un estado liberal clásico, herencia de las ideas provenientes de la Revolución Francesa, característica de todos los países que se independizaron de España. Hay que analizar también la estructura formal democrática, que responde a una realidad aristocrática y tradicional, incluso oligárquica, al servicio de las clases dominantes en el Perú. Aunque teóricamente se le reconoció al poblador peruano sus derechos, en la práctica estos no se consolidaron. Desgraciadamente hay una división entre los peruanos herederos de la cultura occidental y los que mantienen las estructuras autónomas. A través del movimiento indigenista, ideología reflejada en Mariátegui, Haya de la Torre y Belaunde, se reconoció al hombre andino como ser humano, pero la democracia no colma las aspiraciones de los indígenas. El Estado moderno no representa sus intereses. Pero, más allá del indigenismo no ha habido una alternativa para construir un Estado más próximo a los intereses del hombre del ande.
                                             Establecer el tipo de Estado que corresponde a nuestra historia quizás implicará incorporar estructuras en las que se respeten las costumbres y tradiciones y sobre todo las instituciones andinas. Un Estado mixto, pero en esencia profundamente democrático y participativo, significa un Estado que fomente en todas las áreas, no sólo los elementos de la democracia formal (el derecho a elegir y ser elegido, la existencia de partidos políticos, la necesidad de una Constitución que regule las funciones de las instituciones públicas y el reconocimiento de los Derechos Humanos) sino que también esté abierto al pluralismo político. Sin embargo el pueblo peruano no ha participativo en las instituciones del poder. Para ello es necesario incorporar el referendum popular en la formación de las leyes y la revocación de las autoridades antes de que estas terminen su período. El voto popular y el rendimiento de cuentas permiten un Estado participativo.
                                           Dentro del sistema andino existe una institución llamada Camachico, que es una asamblea conformada por los miembros del Ayllu, donde participan hombres y mujeres para elegir al Curaca, quien consulta sus decisiones con los propios miembros. Esta práctica tiene mucha similitud con las Cuaves de Villa El Salvador, que no son otra cosa que experiencias de Democracia Directa usados por el pueblo para solucionar sus problemas.
CUAVES: Comunidad Urbana Autogestionaria de Villa el Salvador.
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                                            Hay que buscar la combinación de la democracia universal con las prácticas creadas por el pueblo. Es necesario construir un Estado pluriétnico y pluricultural. Ello supone una reestructuración profunda, conforme se consolida la democracia, en donde se creen condiciones para lograr una sociedad más justa. Que haya una mejor repartición de la riqueza y el poder, que las personas participen a través de instituciones y que se den consultas populares; Cabildos Abiertos para que el vecino tenga mayor participación y también el derecho a la revocatoria, que le permitirá fiscalizar a sus autoridades.
Cabildo Abierto: Institución colonial de consulta popular.
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                                          En el mundo actual, en general, hay una tendencia hacia la democracia, como viene sucediendo en Europa del este y con mayor fuerza en Europa central. En América Latina, las democracias medio que se tambalean, pero se mantienen. Entonces hay una tendencia que cuenta con el "cinismo" de Estados Unidos, ya que ahora los demócratas piden para América Latina regímenes democráticos que respeten los Derechos Humanos.
                                          Respeto a la economía, la tendencia gira en torno al Neoliberalismo, modelo en el que según los analistas, siempre habrá 5% de la población que no logre beneficios. Esto en países desarrollados. Ahora en naciones subdesarrolladas como la muestra, el neoliberalismo resulta peligroso, pues las políticas del shock han aumentado en 75% el número de pobres. En el país hay cerca de 4 millones de peruanos en situación de extrema pobreza. Mucho se habla de que debería haber programas de asistencia social que contrarresten el shock. Pero, el problema de fondo es buscar un modelo económico menos dañino para las mayorías. Algunos creen en la economía social de mercado, quizá sería mejor, porque el Estado interviene y planifica, sobre la base de la concertación con los sectores productivos y trabajadores.
                                          Creo que en momentos de crisis es cuando con mayor fuerza se debe de invertir. En los momentos más duros los alemanes y japoneses, como lo quieren hacer ahora los rusos, invirtieron en sus países y así lograron modernizarse. Hay que romper con las viejas tradiciones y costumbres. Las élites sociales y políticas no tienen una visión clara, a diferencia de los uruguayos y chilenos, de nacionalidad. Las condiciones de desarrollo debemos darlas nosotros mismos.


Publicado en:
La revista APERTURA
febrero de 1993








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